La amenaza silenciosa de la « dark fleet » y el rol de las banderas de conveniencia en el comercio marítimo global.

Juan Andrés Duarte

Presidente Ejecutivo AAPA Latam | CEO at DUAGA | Crecimiento Estratégico | Puertos | Logística | Estrategia | Infraestructura | Negociación | Gerencia de Proyectos | Analítica PPM, MBA, PMP, SMC, SPOAC

En el corazón del comercio marítimo internacional se está gestando un fenómeno que no podemos pasar por alto: el crecimiento acelerado de la « dark fleet ». Este término, que describe a las flotas que operan al margen de las regulaciones internacionales, está cobrando fuerza con la aparición de nuevas banderas de conveniencia bajo registros que, lejos de garantizar transparencia, abren la puerta a la evasión de sanciones y a la proliferación de prácticas riesgosas.

Según el último informe de la International Chamber of Shipping (ICS), países como Camboya, Eswatini, Gabón y Guinea-Bisáu han incrementado su presencia como estados de pabellón. En principio, esto podría interpretarse como un crecimiento positivo de sus registros navieros. Sin embargo, la realidad es más compleja: muchos de estos nuevos registros están vinculados a buques que operan bajo esquemas que buscan eludir sanciones impuestas por Estados Unidos, la Unión Europea y el G7, particularmente aquellas relacionadas con el comercio marítimo de países como Rusia, Irán y Venezuela.

¿Por qué es esto un problema?

Estos buques no solo escapan a las regulaciones, sino que también representan un peligro para la seguridad marítima y el medio ambiente. Algunos de estos nuevos registros no son miembros de la Organización Marítima Internacional (OMI), como en el caso de Eswatini, lo que significa que no están obligados a cumplir con estándares internacionales básicos. Además, los datos revelan que los buques sancionados han superado los 1.000 barcos y, en promedio, tienen 21 años de antigüedad, una cifra alarmante si consideramos que los buques más antiguos presentan mayores riesgos de accidentes y contaminación.

La dualidad en los registros internacionales

Mientras tanto, los registros tradicionales siguen demostrando su compromiso con la seguridad y la sostenibilidad. Países como Grecia, Hong Kong, Japón, Liberia, Malta, las Islas Marshall y Singapur representan más del 53% de la flota mundial y se destacan por mantener altos estándares en el cumplimiento de las normas internacionales. Estos registros son fundamentales para garantizar que el transporte marítimo global opere bajo principios de legalidad, eficiencia y sostenibilidad.

Sin embargo, la pregunta que surge es: ¿Qué impacto tendrá la expansión de la dark fleet en la economía marítima global?

Riesgos para la economía y el comercio internacional

La creciente presencia de estas flotas opacas puede tener efectos profundos en el comercio global:

  1. Distorsión de la competencia: Las compañías que cumplen con las normativas enfrentan desventajas frente a aquellas que operan bajo regímenes más permisivos, afectando los precios y la estabilidad del mercado.
  2. Riesgos ambientales: Buques antiguos y sin seguros adecuados son más propensos a accidentes y derrames de petróleo, con consecuencias desastrosas para los ecosistemas marinos.
  3. Inseguridad jurídica: La falta de transparencia en los registros de pabellones crea incertidumbre para los inversores y aseguradores, afectando la confianza en las operaciones comerciales internacionales.

Es necesario revisar las políticas internacionales sobre el registro de buques. La industria podría considerar una postura más clara frente a estas prácticas que podrían afectar la seguridad y sostenibilidad de los mares. La integridad del comercio marítimo global depende de decisiones responsables hoy, para garantizar un futuro sostenible mañana.

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